# Semana 9C La decosntrucción de los géneros

**Channel:** UBAXXI
**Source:** https://www.youtube.com/watch?v=Yo0pZGkJS_k
**Transcript page:** https://www.withtranscript.ai/video/Yo0pZGkJS_k

## Chapters

- 0:05 — Actitud natural y construcción de género
- 3:46 — Deconstrucción filosófica del género normativo
- 8:24 — Construcción cultural del sexo y jerarquías

## Transcript

**[0:05]:** Bienvenidas y bienvenidos a un nuevo encuentro de filosofía. En esta ocasión vamos a trabajar sobre la cuestión de género, la deconstrucción de los géneros del sexo, sobre la actitud natural sobre el género, sobre el sexo. Y vamos a iniciar el tratamiento sobre el tema haciendo una breve presentación explicitando los presupuestos y los dualismos sobre los cuales descansa la actitud natural sobre el género. Y todo esto con el fin de brindar posteriormente una mirada crítica a esta actitud natural ante el género. Pensemos entonces las siguientes preguntas que quiero que tengamos presentes durante toda esta exposición y tratemos de ir respondiéndolas.

**[0:48]:** En nuestra cotidianeidad parece que no tenemos ningún problema, casi no tenemos dificultades para identificar, para diferenciar entre hombres y mujeres o entre lo masculino y lo femenino. Por ejemplo, cuando en un lugar público queremos ir al toalette, el solo símbolo en la puerta nos hace entrar en el lugar apropiado. ¿Nunca se preguntaron por qué esos símbolos dan cuenta del lugar correcto? Fíjense acá los términos que estoy utilizando. Estoy diciendo correcto, apropiado.

**[1:26]:** Estos son términos que usamos o damos por entendido en nuestra actitud natural de la vida. No hacemos un cuestionamiento, entramos al baño que nos corresponde. Lo que puede denominarse entonces una actitud natural hacia el género, que compartiría cualquiera a primera vista, implica entonces una serie de creencias como las que existen solo dos gé masculino y femenino. Que el sexo corporal genital es el signo esencial del género. Que la dicotomía macho hembra es algo natural.

**[2:04]:** Que todos los individuos pueden y deben ser clasificados como masculinos o femeninos y que cualquier desviación al respecto puede ser entendida o como juego o bien como enfermedad. Entonces, ¿Cómo podemos pensar esta cuestión? Miren esta imagen. Acá lo que vemos por un lado es cómo se liga en nuestro uso habitual del género y el sexo, género con sexo. Pero por otro lado, esta imagen nos ayuda a desnaturalizar esta relación.

**[2:37]:** Si no sabemos el significado de XX o de XX, ¿A qué baño entramos? Es entonces la confluencia del entrecruzamiento entre los dos significados de género como procreación y clasificación, lo que ha dificultado entonces esta diferenciación entre sexo y género. Así, en muchos discursos se ha naturalizado el género, haciéndolo coextensivo al sexo.

**[3:07]:** Una primera fractura en la unidad sexo género la producen justamente los estudios lingüísticos que muestran que no hay solo dos géneros en las clasificaciones del lenguaje que lo común es tres masculino, femenino y neutro, y que en otros idiomas incluso llegan a haber hasta 20 géneros. Esto significa que, como clasificación lingüística que es, el género es una construcción cultural y que no tiene que entenderse en una oposición binaria y que no está ligado al sexo cromosómico ni al cuerpo.

**[3:46]:** Bien, dicho esto entonces, vamos ahora a realizar una mirada crítica a esta actitud natural sobre el género con el fin de deconstruirla. Comencemos tratando de caracterizar en qué consiste la deconstrucción. Bien, como tenemos acá en esta placa, la deconstrucción es una operación metodológico filosófica que propone la desarticulación de las relaciones semióticas, es decir, de las relaciones entre significantes y significados, con el objetivo de develar en esa articulación, ahora ya desarmada, la falta de un fundamento ontológico fuerte, es decir, la falta de un fundamento absoluto y esencialista en el lenguaje respecto de la realidad.

**[4:29]:** Los estudios sobre género van a poner en cuestión esta actitud natural ante el género, analizando entonces por separado las categorías de género, sexo y cuerpo, al situarlas en el contexto histórico de su aparición, en orden a develar los supuestos epistemológicos y los intereses ideológicos en la construcción de esas categorías y en la identificación de unas con otras. La filósofa estadounidense Judith Butler, tomando como marco los estudios teóricos de Michel Foucault, sostiene que un discurso restrictivo de género, que insta en el binario del hombre y la mujer como la forma exclusiva para entender el campo del género, performa una operación reguladora de poder que naturaliza el caso hegemónico y reduce la posibilidad de pensar en su alteración. Desde esta perspectiva, Butler indica que es importante tener en cuenta al menos dos advertencias derivadas del pensamiento de Foucault. Una, el poder regulador no sólo actúa sobre un sujeto preexistente, sino que también forma al sujeto.

**[5:42]:** Además, cada forma jurídica de poner tiene su efecto productivo por es decir, produce subjetividades.

**[5:48]:** Y dos, estar sujeto a un reglamento es también estar subjetivado por él es decir, devenir como sujeto, precisamente a través de la reglamentación. La reglamentación es constituyente, nos constituye como sujetos. La idea de que el género, entonces, es una norma requiere una mayor elaboración. Una norma no es lo mismo que una regla y tampoco es lo mismo que una ley. Una norma opera dentro de las prácticas sociales como el estándar implícito de la normalización.

**[6:26]:** Las normas pueden ser explícitas, sin embargo, cuando funcionan como el principio normalizador de la práctica social, a menudo permanecen implícitas, permanecen silenciadas y entonces son difíciles de leer. Que el género sea una norma sugiere que está siempre tenuemente incorporado en cualquier actor social. La norma rige la inteligibilidad social de la acción, permite que ciertos tipos de prácticas y acciones sean reconocibles y define los parámetros de lo que aparecerá y de lo que no aparecerá dentro de la esfera de lo social. Así que, ¿Qué es lo que entendemos por femenino y masculino? Procede entonces de una norma.

**[7:21]:** El género es el mecanismo a través del cual tiene lugar la reproducción y la normalización de lo masculino y de lo femenino, y lo mismo su reproducción y naturalización. Asumir que el género implica única y exclusivamente la matriz de lo masculino y de lo femenino es precisamente no comprender que la producción de la coherencia binaria es contingente y que fue construida culturalmente. Retomemos ahora entonces la cita de Butler Entonces, con la clasificación lingüística del género en masculino y femenino en un sentido binario de oposiciones, al confundirla con el sexo se construye una operación normalizadora que provoca que naturalicemos lo hegemónico e impida que podamos pensar en otras posibilidades más allá del binarismo masculino femenino.

**[8:24]:** Ahora vamos a trabajar con otra deconstrucción, ya no la de género, sino que vamos a trabajar sobre la actitud natural sobre el sexo. Es decir, en vez de desarrollar, como hicimos hasta ahora, una crítica a la actitud natural sobre el género, vamos a hacer lo mismo pero sobre la actitud natural sobre el sexo y vamos a ver entonces como también el sexo puede ser visto como una construcción cultural.

**[8:52]:** Las distinciones o en las distinciones, podemos decir, entre género y sexo, se comprobó como la expresión sexo se refiere ya a una serie de características biológicas, ya sea como la carga cromosómica u hormonal, o bien a los órganos reproductores. En las primeras formulaciones sobre la distinción sexo género, la categoría cuerpo como cuerpo sexuado aparecía como un medio pasivo que preexistía a la construcción del género. La conveniencia teórica y estratégica también de distinguir nítidamente entre sexo y género y asimilarlos al par naturaleza cultura no permitió de momento un análisis que descubriera las dimensiones históricas e ideológicas en la categoría de cuerpo sexuado. La aparición de Historia de la sexualidad de Michel Foucault en 1976 ejerció una gran influencia en las feministas a la hora de deconstruir las categorías de cuerpo y sexo como algo dado en la naturaleza. La tesis de Foucault, expresada en el primer volumen, es que la sexualidad, que en una actitud natural se consideraría como un impulso natural, privado e íntimo, es construida totalmente en la cultura de acuerdo con los objetivos políticos de la clase dominante.

**[10:25]:** A partir de esto, el cuerpo no puede entonces considerarse como un instrumento pasivo que expresa contenidos culturales a través de gestos, posturas o vestidos, sino como una construcción cultural en sí mismo. Y ello no porque se obvie la physis, se obvie la naturaleza, sino porque esta naturaleza, o esta physis, podríamos decir, viene marcada desde el principio con ciertas significaciones. Y la primera marca del cuerpo sexuado, justamente, es la marca del género. El cuerpo aparece configurado en sus gestos, en sus movimientos, en sus vestimentas, en sus actuaciones, según las normativas de lo que una cultura determina o entiende por femenino o masculino. Bien, retomemos ahora el concepto de norma para pensar en las jerarquizaciones sociales. ¿Que esta normalización del género produce? Tengamos estas preguntas presentes para desarrollar la cuestión. Cuando Foucault afirma que la disciplina produce individuos, no sólo quiere decir que el discurso disciplinario los dirige y los utiliza, sino también que activamente los constituye.

**[11:44]:** ¿Qué es entonces una norma? La norma es una medida y una forma de producir un estándar común, un principio de comparación, una medida común que se instituye como mera referencia del grupo consigo mismo.

**[12:02]:** Y entonces, un sentido importante de la reglamentación es que las personas son reguladas por el género y que este tipo de reglamentación funciona como una condición de inteligibilidad cultural para cualquier persona. Desviarse de la norma del género implica producir el ejemplo aberrante que los poderes reguladores, como el médico, el psiquiatra o el jurídico, por nombrar solamente algunos casos, pueden rápidamente explotar con el fin de reforzar las razones fundamentales para la continuidad de su afán regulador. Ahora, ¿De qué manera se puede normalizar el género? Bueno, por ejemplo, las cirugías coactivas a los recién nacidos o a los niños con anatomías sexualmente indeterminadas es una manera de hacerlos entrar en un estándar. Así, de esta manera, las normas que gobiernan la anatomía humana idealizada producen un sentido de la diferencia entre quién es humano y quién no lo es, qué vidas son habitables y cuáles no lo son.

**[13:23]:** Lo mismo hace el diagnóstico psicológico del DSM-4, por ejemplo, sobre el trastorno de la identidad de género. Este diagnóstico asume que la disforia de género es un trastorno psicológico simplemente porque alguien de un determinado género manifiesta atributos de otro género o el deseo de vivir como otro género y esto lo que hace es rebajar las formas complejas que salen de la norma de género. Estos estándares no solo pretenden normalizar sino además jerarquizar. El sexo está organizado en sistemas de poder que premian y castigan. En definitiva, para Rabin va a entender o va a señalar que en la cúspide de este sistema jerárquico está la sexualidad marital reproductiva monógama, que es el comportamiento más valorado y considerado como normal e incluso como sano y como santo.

**[14:32]:** Posterior, en una segunda escala, bajando en esa escala, en esa graduación, estaría los comportamientos vinculados a a las parejas heterosexuales no casadas, más abajo las heterosexuales promiscuos, más abajo en un escalón más abajo aún gays y lesbianas, que ya ocuparían puestos en una escala de consideración más baja y de valoración social en una sexualidad ya tachada como mala, como perversa, como anormal y como pecaminosa, para concluir con lo que Ruben denomina los trabajadores del sexo, prostitutas, travestis, que son situados en el lugar inferior de esta jerarquía social de género. De esta manera, con esto damos por concluido el trabajo sobre la cuestión de género, la normalización, la problematización sobre la actitud natural sobre el género y la actitud natural sobre el sexo y esperamos vernos en otro futuro encuentro. Muchas gracias.
